Arrancándome los hilos,
a jirones,
el corazón lento y pesado
no sueña,
sólo se encoje
y añora el dolor como un bálsamo.
Hoy sólo me pesa,
sólo me habita impertinente,
sólo me ocupa,
y añoro la angustia,
y añoro llorar a solas.
Gota a gota,el corazón,músculo
de tiempo monótono y repetido,
me habita.Sólo eso.
Arrancándome las páginas
el corazón hueco
recuerda rumor de pasos alejándose:
eso era vida,
cuando me moría de ausencia,
de dolor y de desamparo,
cuando se metían cristales entre los labios
cuando se retorcía de dolor
en aquellos latidos desgarrados...
Hoy me habita,
un médico afirma haberlo visto
ocupándome el pecho
reprochándome callado
sin soltar ni un mísero suspiro.
Adaev
sábado, 14 de febrero de 2009
sábado, 24 de enero de 2009
para carla
Tú brillas y te expandes
por el negro vacío de mi pecho
poblándome de luz y de motivos.
Tú sonríes e imparable
la vida reamanece, de nuevo creo
que vale la pena tanto exilio.
Tú existes y evitas que mi sangre
derramada en vano por el suelo,
dándole a tanta herida sentido.
Tú eres la única brisa suave
que alienta mi desánimo maltrecho
y habitando mis ropajes vacíos.
adaev
por el negro vacío de mi pecho
poblándome de luz y de motivos.
Tú sonríes e imparable
la vida reamanece, de nuevo creo
que vale la pena tanto exilio.
Tú existes y evitas que mi sangre
derramada en vano por el suelo,
dándole a tanta herida sentido.
Tú eres la única brisa suave
que alienta mi desánimo maltrecho
y habitando mis ropajes vacíos.
adaev
diurno
Se rompieron las luces en pedazos
y sin dilación ardieron los espejos,
sin más,baile de números,
gritos lejanos,
palabras lejanas.
La luz apagada y fraudulenta
sobre los tapices negros del asfalto.
No sé quien pide recuerdos,
voy directamente al café,
aunque me aúllen las piernas
y todo me de ganas de reir,
de llorar amargamente,
de reir y comerme las bombillas
y llorar espinas o cristales
y cagarme en dios por si acaso
aun así se le ocurre resucitarme.
adaev
y sin dilación ardieron los espejos,
sin más,baile de números,
gritos lejanos,
palabras lejanas.
La luz apagada y fraudulenta
sobre los tapices negros del asfalto.
No sé quien pide recuerdos,
voy directamente al café,
aunque me aúllen las piernas
y todo me de ganas de reir,
de llorar amargamente,
de reir y comerme las bombillas
y llorar espinas o cristales
y cagarme en dios por si acaso
aun así se le ocurre resucitarme.
adaev
lunes, 12 de enero de 2009
desalados y torpes se desgañitan
tronando en vano por las aceras,
estallan sin fe y resucitan
sin convicción alguna,a duras penas.
ya desoigoel desaliento que vomitan
los labios,sedientos,las secas venas,
las ganas de llorar ya marchitas
y los ojos derretidos en arena.
saturados los clavos en el pecho
se golpean en monótonos segundos
tan vacíos y desiertos
que empiezo a ignorar qué amargo fruto
son capaces de latir,y qué inviernos
pueden soportarse sin sueño alguno.
Adaev.
tronando en vano por las aceras,
estallan sin fe y resucitan
sin convicción alguna,a duras penas.
ya desoigoel desaliento que vomitan
los labios,sedientos,las secas venas,
las ganas de llorar ya marchitas
y los ojos derretidos en arena.
saturados los clavos en el pecho
se golpean en monótonos segundos
tan vacíos y desiertos
que empiezo a ignorar qué amargo fruto
son capaces de latir,y qué inviernos
pueden soportarse sin sueño alguno.
Adaev.
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